Capítulo 4

Edward POV

Las chicas se habían ido a pasear.

—A ver, a ver el Doctor. — Jasper se tumbó en la hamaca.

—¿Perdona?—Le miré bajando las gafas.

—Pues eso, que estás aquí bañándote con Bella y ella va en ropa interior. —Emmet movía las cejas.

—No tenía bikini, os recuerdo, panda de folladores, que os repartisteis las habitaciones sin contar con que Bella tenía su ropa en la casa de Ángela, literalmente la dejasteis en bragas.

—Cierto Doc, pero…cuéntanos. — Jazz seguía con su pose de “quiero saber más”.

—No hay nada que contar. —Me puse mis gafas y me tumbé en la hamaca.

—Yo solo te digo que Bella es una buena tía. Como pocas. —Jake aportó datos que él creía importantes.

—Imagínate, es la única chica con la que he estado horas y no ha batido sus pestañas como si fuera un paipay, no me ha mirado como si fuera un postre y no me ha intentado rozar en cada momento. —Dije con los ojos cerrados respondiendo a Jake. —¡Ah! Además de haber dormido juntos y aparecer cada uno en su parte de la cama…nada de incursiones.

Tenía que decir que tampoco lo esperaba, y el no esperarlo y que se diera así me fascinó de ella.

—De ella no lo esperes, si quiere algo va a por ello, punto, si ve paso entra si no pasa de todo. —Dijo Jake, que era el que la conocía.

—Entonces es que no le gustas. —Em rió.

—¿Por qué dices eso?  —Le pregunté, he de reconocer, que algo dolido.

—¿Te ha pedido paso?

—No. —Tampoco es que hubiéramos tenido tiempo…sí, sí que lo habíamos tenido, el suficiente para que yo me fijara en ella y me quedara colgado de su imagen un par de veces.

—El Doctor perdió su encanto por raro.

—Jazz, deja de llamarme Doctor. —Me exasperé y me incorporé en la hamaca.

—Vaya, vaya…te molesta que no haya intentado nada contigo. — El rubio me miró.

—No, no me molesta, me gustó que no intentara otra cosa más que lo que ha hecho. —Y eso era cierto, pero provocaba una antagonía en todo aquello.

—Ya, pero ahora que Jacob confirma su forma de ser, a ti te molesta un poco, porque te atrae en el fondo. —Jazz sacó su teoría.

Era cierto que saber que ella no había intentado nada me dejó un regusto amargo. Pero es que si lo hubiera hecho…era absurdo engañarse, si lo hubiera hecho después de conocerla y del baile habría aceptado gustoso sus labios y…

—¡Qué! ¿Qué te pasa por la cabeza?, te gusta Bella ¿no?, y te estás dando cuenta ahora. —Emmet me leyó la mente, y acto seguido se carcajeó por verme tan perdido, supuse.

—Jake… ¿Me pasas el periódico por favor?—Me molesté por ser tan obvio.

—¿Un vóley?—Em se levantó.

—Paso. —Jake cogió el suplemento de economía del periódico que yo había descartado.

—Que Jazz ¿unas palas?

Tras un rato de intento de lectura, yo no podía desconectar de lo que estaba pasando en mi mente con Bella.

—Jake. —Llamé su atención, dejé el periódico en el suelo.

—Dime Ed.

—Esto…—Dudé.

—¿Sí?

—Bella…

—Qué.

—No sé.

—Joder, Edward Cullen dudando con una chica. Si es que a los guapos nos lo dan todo hecho ¿eh? —Sonrió como un Dandy.

—No es eso…si ella hubiera actuado igual que todas, pues no habría captado mi atención. — O eso creía.

—NO ES, igual que todas. —Me recalcó. — Ángela se ha llevado siempre muy bien con Bella, la conozco algo y ella es directa, es diferente, si quieres la tomas y si no la dejas.

Si, no dudaba que así fuera, lo demostraba  en cada gesto.

—Edward. —Le miré. — Y como ella no ha actuado igual que todas…y no te lo está dando hecho… ¿qué vas a hacer? —Me observó fijamente.

—Nada. —Contesté seco y mi cara hizo un gesto de pasotismo.

—¿Nada? —Se incorporó. — Tío, me decepcionas, creo que a Bella merece la pena conocerla, en serio. Como te habrás dado cuenta no es una cabeza hueca.

Le miré de soslayo.

—Supongo que seguiré jugando.

—¿A qué?—Me preguntó a punto de enfadar.

—Detente Jacob Black, al juego que ella y yo tenemos entre manos, somos una parejita ficticia. Gracias a la tremenda revolución sexual que habéis montado entre todos. A veces eso funciona. —Fue la vía fácil, desde luego que lo era, pero es que realmente no sabía que otra cosa hacer.

—Es increíble Cullen, ya no sabes ligar. — Se recostó sobre su hamaca y cogió el periódico.

—Tienes razón, pero no lo publiques. —Me reí y me acosté boca abajo para ver si conseguía dormir un poco. El cuerpo me lo pedía.

Escuché a las chicas llegar, abrí los ojos, Bella se dirigía hacia las hamacas con Ángela.

Seguía llevando su ropa interior, poco le importaba, y eso que seguramente le habían traído ropa de playa. No le preocupaba mucho su imagen, era algo extraño en una chica hoy en día. Sin embargo ella sin más estaba guapa, era guapa, lo era. Me atraía, el hablar con ella de todo, y reír, me gustaba su espontaneidad, no medía nada de lo que decía, o eso parecía, y eso le hacía mucho más interesante.

—¿Me has echado de menos?—Ángela me sacó de mis pensamientos. Me daba pie a continuar mi juego, no me avergonzaba descubrirme delante de Jake.

Me incorporé.

—¿Y tu cariño…me has echado de menos?—Le dije a Bella casi sin pensar.

—Más de lo que crees cielito, no te beso porque me acabo de poner Gloss. —Me puso morritos, debería haberme levantado y habérselos devorado, sin más. Claro que…me podría rechazar.

Jacob me lanzó el periódico y me guiñó un ojo discretamente.

—Envidiosos.

—Esto va a ser duro. — Dijo Bella mientras se sentaba en la hamaca.

—Si te apetece podemos hacerlo fácil. —Le miré, no tenía ningún problema, es más, si me decía que si lo facilitaba inmediatamente. Era genial como actuaba sin pensar, no era tan difícil ¿no?

Realmente me gustaba Bella.

—Déjalo estar, no te voy a preguntar cómo…—Se tumbó del todo y cerró los ojos.

—¿Desconfías de mi?, te he traído a la playa, y he conseguido que te traigan ropa apropiada, además que anoche te saqué a bailar, y te di zumito para tu borrachera, ¿y desconfías de mi? — Le dije en broma. Las declaraciones medio dormidos no eran lo mejor.

—¿Cómo voy a desconfiar de mi caballero de brillante armadura y alucinante moto?… ¿estás de broma?…simplemente me da pereza aquí y ahora pensar en hacer algo fácil ante el plan de tres acarameladas parejas recién formadas…entiéndelo dulce. —Bien, soy su caballero, de momento. Me sonrió y cerró los ojos.

Me gustaba, definitivamente esa chica me gustaba.

Capítulo 5

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