#51#

El mar estaba como un plato, el sol comenzaba a hacer su camino de despedida, la brisa era demasiado suave para estar en el mar.

Emmet estaba situado en la proa del hermoso velero que se había empeñado en alquilar. Rose le hizo prometer que solo lo manejaría sin las velas, por eso había accedido, porque Em se había enamorado de la estructura del barco, y en realidad era perfecto para celebrar la ceremonia. El patrón llevaba un pantalón blanco de lino con una camisa del mismo color y tejido arremangado hasta los codos. Miraba a los novios con una sonrisa triunfal.

Edward y Bella no podían dejar de mirarse, estaban realmente ansiosos por que llegara ese momento, y ahí se encontraban. Él vestía de lino blanco, como Em y el resto de los chicos, y Bella llevaba un caftán igualmente blanco, ladeado sobre el escote, con el hombro izquierdo descubierto, y quizá demasiado corto para una boda, pero a ella le encantó en el mismo momento que lo vio, y a Edward se le salieron los ojos de las órbitas al verle aparecer, además, llevaba el bikini blanco por debajo, por lo tanto no era tan exagerado.

Las mujeres, al igual que la novia iban vestidas de blanco, cada una a su estilo.

—Menos mal que esto lo vais a formalizar en algún sitio chicos porque ya sabéis que yo no es que sea muy válido para esto. —Comenzó Em bromeando.

Todos rieron, a excepción de Antía, que balbuceo queda para luego comenzar a llorar en los brazos de su abuela. Bella y Edward se volvieron para mirarla.

Alice la recogió de sus brazos esperando que se calmara y le hizo un par de carantoñas, pero la niña no quería esos brazos.

—Bueno, creo que vuestra hija quiere participar de una forma más activa. — Em levantó las cejas y Edward se aproximó para acogerla en sus brazos. La niña al reconocer a su padre paró.

Edward se puso al lado de Bella y esta  acarició sonriente  a su hija  para besarla acto seguido. Edward la sujetó con su brazo derecho para asir a su mujer de la mano izquierda.

—Adelante Em. —Edward le apremió sonriendo.

—Perfecto. Estos chicos tenían que terminar juntos, era necesario que Edward sentara la cabeza y se enamorara perdidamente, para conocerle así, casi sin voluntad. —Edward le miró frunciendo el ceño y Bella mas los invitados se rieron.

—Y Bella, esta Bella altanera, necesitaba a alguien que pusiera un poco de pimienta en su vida, y con pimienta amigo no me refería a que le dejaras embarazada a la primera. —Trató de hacerlo sonar cómplice, pero el tono socarrón no se lo permitió.

—¡Emmet!—Rose le gritó desde su posición.

—Que no me lo hubieran pedido…—Dijo quedo mirando a los novios que sonreían y negaban.

Jacob reía por lo bajo en la zona de atrás del barco mientras Vasu le daba con el codo.

—Shhh.

—Esto es una locura —Negaba para sí.

—Ellos saben como es Emmet, estaba claro que no querían algo formal al pedírselo. — Apuntilló Jazz.

—En serio que este tipo es la bomba. —Garrett siguió con la mirada al frente, sin perder de vista a Kate, su belleza y forma de ser le desbordaba, pero no se había decidido a atacar, y menos después de lo que había pasado en su vida.

Kate de la mano de Sofía se volvió hacia el alboroto de la parte de atrás y miró tímida a Garrett, no le había pasado desapercibida la forma en que le miraba, pero no quería adelantar nada, además de que no sabía si estaba preparada para conocer a alguien en ese sentido. Se topó con el guiño cómplice del abogado  se volvió al frente algo azorada.

—El caso es que antes de hacer esto formal del  todo, a todos nos gustaría que leyerais esto que vuestros amigos hemos escrito con todo el cariño.

Emmet les tendió un folio doblado por la mitad y Bella lo cogió con su mano libre. Lo desdobló y vio que se trataba de dos columnas. Se lo acercó a Edward para que lo viera y ella comenzó por la que ponía su nombre.

—Hola, soy Isabella. —Dijo sonriendo.

—Hola, preciosa, soy Edward. —Le miró intensamente con la sonrisa en su boca.

—Me ha gustado conocerte. Aunque no te lo demuestre.

—Hubiera preferido más intimidad. —Edward rodó los ojos y Bella se sonrojó.

—Me es complicado abrirme. —Le miró a través de las pestañas

—Sólo déjame entrar. —La voz de Edward se hizo más grave.

—No quiero que me lastimes. —Ladeó la cabeza y pensó que sus amigas habían estado muy agudas.

—Eso es algo imposible. —apretó la mano de su mujer.

—Llámame Bella.

—Mírame a los ojos.

—Adoro tu mirada.

—Me encanta mirarte…

—Me gusta tu tacto.

—Me encanta que me toques…—Con su pulgar, Edward acarició el dorso de la mano de Bella

—Te dejo entrar.

—Te arroparé con mi vida. —Las miradas eran tan intensas, que crearon una barrera entre ellos y los demás, se sentían solos.

—¿Me dejarás amarte?—Bella se mordió el labio inferior, las lágrimas comenzaron a resbalarse por su cara.

—Sí, porque yo te amo desde antes de saberlo. —Edward le miraba con un brillo infinito en los ojos.

—Hemos creado una vida. —Los dos miraron a la pequeña que sonreía en los brazos de su padre.

—A la que amaremos tanto como nos amamos nosotros.

—Te entrego mi alma.

—Te doy mi corazón.

—Desde hoy y para siempre…—Bella casi no podía hablar por la emoción de las letras.

—¿Te amo?

—Lo haces

—¿Me quieres?

—Te amo.

Bella se acercó a él y le abrazó a la vez que lo hacía con su pequeña, que ajena a lo que sucedía miraba a sus padres, curiosa. Se besaron, derrochando amor con su toque. Y cortaron el beso para quedarse a milímetros el uno del otro.

—¿Mi esposa?—Le preguntó contra la boca.

—Tu esposa. —Le dio un casto beso.

—Mi vida…—Susurró Edward. Se alejaron para besar a Antía los dos en sendos carrillos de la niña que balbuceaba encantada. — Mis princesas.

—Bueno…—Emmet se limpió el ojo distraídamente. —Desde luego que las mujeres escribís unas cosas. —Miró a Alice y a Rosalie, que con ayuda de Emmet en cuanto a la forma en la que Edward había llevado la relación con Bella en sus inicios, habían escrito esas palabras que trataban de encuadrar de alguna amanera su relación.

—No te quites méritos cielo. —Rose alzó la voz. —Que tú le diste la forma

Rieron todos al darse cuenta que el grandullón se había emocionado. Al igual que varios de los asistentes, obviando  a Alice que a pesar del carácter informal de la ceremonia no podía parar de llorar desde que Bella salió del camarote del barco.

—Insensibles…—Dijo fingiendo enojo. —Bueno, y por las leyes que me otorga el mar yo declaro que sois unas personas hechos el uno para el otro, que daba lo mismo que Bella se escondiera en una remota isla, o que Edward anduviera como un culo inquieto por el mundo. Que el universo os quería juntos, y que aquí estáis. Perteneciéndoos como os corresponde.

—¿No besamos ya Em?—Preguntó Edward deseando terminar la ceremonia.

—Quien ¿tú y yo?—Bromeó el grandote. Edward rodó los ojos— ¡Pero si ya lo has hecho, sobón!, ¿o acaso pensabais que estabais solos o erais invisibles?

—Em—Apremió el fotógrafo con una mueca urgente.

—¡¡Venga venga, toda tuya!!—Les animó con las manos.

Edward sujetó a Antía con las manos y se la dejó a Emmet que la acogió y le hizo unas pedorretas con la boca para distraerla, algo que a la niña le volvió loca, pues empezó a reírse sin parar.

Edward aprovechó el momento y sujetó a Bella entre sus brazos, estrechándola tanto que podrían formar una sola persona. Y puso sus labios sobre los de su mujer. Los rozó y  le susurró.

— Nakupenda pia, nakutaka pia, mpenzi wee. –Y se fundieron en un apasionado beso, el cual solo se rompió porque los invitados comenzaron a silbar con fuerza, además de a vitorearlos.

Bella se derritió ante sus palabras, le llevaron a esa boda, donde realmente había empezado todo, donde los sentimientos en realidad se habían confundido con las necesidades carnales, y desde entonces todo había sido un no parar en sus vidas.

—¡¡Por miz tíos y mi prima!!—Sofía encima de la mesa, no pudo evitar cecear de nervios en el brindis que quiso hacer para ellos. Los apenas veinte invitados brindaron y sonrieron ante la pizpireta sobrina de Edward. —Mamá se me ha escapado la z. — Susurró Sofía mientras Kate le ayudaba a bajar de la mesa.

—Pero te has dado cuenta cariño, ya verás como ya no se te olvida. —Besó su moflete.

—¿Puedo ir a ver a Antía?—Kate asintió.

Su prima se encontraba sentada en una sillita al lado de sus padres. No lloró a pesar del alboroto, y eso que se había levantado rara. Bella la estaba acomodando cuando Sofía llegó a su lado.

—Tía. —Se acercó a ella y Bella la abrazó para besarla, era una delicia de niña. —He venido para estar con la prima. —Se esforzaba por pronunciar la s y a Bella le enternecía enormemente. — ¿Puedo?

—Claro cielo, está muy tranquilita. —Sofía cogió un peluche pequeño y comenzó a hacerle carantoñas y a hablar en bajo con ella.

—Tía…—Susurró lo justo para que Bella le escuchara.

—Dime Sofi. —Se acercó a su altura.

—¿Quién es eshe señor?—Se volvió y señaló a Garrett con su dedito. El cual hablaba sin parar con Kate, le hacía  reír y se acercaba sin ser demasiado evidente.

—¿Garrett?—La pequeña asintió—Un amigo nuestro. —Bella sabía que la pequeña había captado algo.

—Mira mucho a mamá. Y mamá se ríe mucho con él. —Miró otra vez a su prima y ladeó la cara.

—Porque también es su amigo. ¿No te gusta Garrett?

—Si, juega conmigo, y eso es divertido…—Dijo susurrando. —Pero…

El abogado había estado viniendo este mes más a menudo y esta última semana se había quedado en la isla unos días. Todos habían notado su interés por Kate, Esme de hecho estaba algo preocupada, pero nadie había dicho nada, porque a primera vista no había pasado nada.

—Dime cariño.

—Yo quiero  a mi papá…—Bella se quedó muda ante la asociación de ideas de la niña.

—Eso está bien cielo. —LE besó en la mejilla. No tenía ni idea de cómo lidiar con eso, y pensó en lo difícil que iba a ser para Kate si algún día decidía meter a alguien más en su vida.

Sofía se puso a jugar con su prima con más interés y Bella se apartó, sentándose al lado de Edward que hablaba con Emmet de un amanera apasiónate sobre su viaje a Irlanda juntos.

—Deberíamos volver a viajar juntos. —Dijo Emmet antes de beberse la copa de champán y dejarla vacía.

—Ahora somos más. —Dijo Edward mirando a Bella y pasando un brazo por sus hombros, para acariciar sutilmente su hombro descubierto.

—Pero eso no impide que lo hagamos tío. — se rellenó la copa y ofreció a Edward, este negó. Bella no bebía y él había hecho un acuerdo consigo mismo de acompañarla.

—¿En serio no vas a beber nada?—Bella le susurró al oído.

—No. —Se volvió y le besó la punta de la nariz. — ¿Acaso tú puedes?

—Ya pero…

—Quiero estar al cien por cien para sacarte ese vestido que por Dios…—Apretó los dientes. —Me muero por quitarte. —Bella soltó una carcajada. —No te rías Señora Cullen, llevas restregándome su inexistente largura toda la tarde.

Mientras Emmet se puso a comentarle sus planes de viaje a Jasper, Edward aprovechó y dejó caer su mano derecha en el muslo descubierto de Bella, acariciándole sin dejar de mirarle a los ojos, llegando al borde de su vestido y tentando con los dedos debajo de este.

—Edward, me estás poniendo muy cachonda…—Le dijo contra su boca. —De hecho creo que YA estoy mojada. —Su marido ahogó un gemido y contrajo la cara, sus dedos  estaban en el interior de sus muslos, sin llegar al vértice, pero Bella sentía que el calor le recorría de arriba a abajo.

—¿Cuánto tiempo es el que los novios tienen que quedarse en la fiesta?— Deslizó su dedo índice y acarició su centro por encima del bikini.

—No lo sé…—Jadeó, y disimuló sonriendo. —Pero hay que averiguar si podríamos excusarnos unos… ¿quince minutos?

Desde fuera no podrían sospechar nada. Parecía como si estuvieran haciéndose confidencias, pero la necesidad que entre ellos se palpaba llevaba el letrero de urgente en neón.

Como si la propia fiesta les hubiera escuchado la gente se fue levantando de la mesa mientras ellos planeaban su coartada para desaparecer. No harían baile ni nada de eso, no era lo suyo, por lo tanto la música que empezó a sonar hizo que los invitados se pusieran a bailar sin más.

Edward se levantó y ahuecó su camisa sobre la incipiente erección. Se dirigió a su madre que estaba hablando con la mujer de Adam, la cual tenía a sus niños pegados a las faldas.

—¿Puedes echar un vistazo a Antía?—Le preguntó sin importarle lo que pudiera pensar.

—Claro hijo. —Esta se levantó y acercó la sillita de su nieta, haciendo que Sofía la siguiera, sin darle mayor importancia.

Edward se volvió a su mujer que estaba en la salida del restaurante del hotel y le guiñó un ojo. Le siguió y entraron en el despacho de Bella cerrando la puerta con llave. No tenían tiempo para ir a la cabaña, además, si lo hicieran estaba claro que tendrían que ir a por ellos para sacarles de allí.

Bella sin pensarlo se subió a la mesa y se ahuecó el caftán, abriéndose de piernas. Edward la miró con los ojos oscuros de deseo. Se aproximó a ella con su andar felino y se metió entre ella, sujetándola por la nuca, besando y  lamiendo su cuello como un hambriento.

Se frotó contra la humedad, más que evidente de su esposa  y esta lanzó un gemido al silencio del despacho.

—Shhh… No queremos que nos pillen. —Susurró en su oído Edward, deslizando sus manos bajo el vestido y ahuecando rápidamente la parte de superior del bikini para acariciar con devoción sus pechos. —Llevo desde que te he visto queriendo tocarlos Bells, y lamerlos, y follarte  nena…—dijo contenido, con su voz roca, mientras devoraba su cuello.

—Hazlo…—suplicó mientras acariciaba su pecho y su espalda bajo la camisa.

El roce era cada vez más fiero entre ellos. Sus bocas se encontraron y se comieron ansiosos el uno al otro a la vez que Edward bajaba sus pantalones junto con los bóxers, lo justo, para que su despierto miembro saltara de su interior. Se apartó en la parte sur de ella y ladeó el bikini para tener acceso.

Sin dejar de besarse ni gemir en sus bocas, acarició su hinchado y excitado sexo, introdujo uno de sus dedos haciéndola saltar de la sorpresa, y al ver que estaba más que lista, se preparó para realizar su incursión favorita. Colocó  el pene en la entrada y dejó que su cuerpo engullera su miembro lentamente, regodeándose ambos en la sensación que suponía ese momento de conexión y fricción.

A todos los niveles se sintieron uno, y de esa manera comenzaron el balanceo de uno sobre otro. Bella se tumbó sobre el escritorio, llevándose a Edward con ella, tirando al suelo la pila de papeles que había en el centro, y Edward cabalgó sobre ella para seguir moviéndose en su contra. La mano de Edward se deslizó entre sus cuerpos y comenzó a mover sus dedos sobre el clítoris de Bella haciéndole tensarse cada vez más en su interior.

Sudorosos y casi sin respiración, llegaron al orgasmo, ahogando con sus bocas los gemidos de placer, recitando los te amos como si fueran mantras, regándose de besos.

—Señora Cullen, no ha perdido usted la fogosidad en absoluto.

—Nada que objetar respecto a usted señor Cullen.

Rieron todavía unidos, estremeciéndose por los temblores, y sin dejar de mirarse a los ojos.

—Y ahora, a seguir con nuestra fiesta. —Bell a les sacó a ambos de su erótica burbuja.

—Bueno, todavía queda la noche de bodas. —Edward le guiñó el ojo y salió ella.

—¿Será posible? ¿Donde se han metido?—Kate algo contenta por el alcohol buscaba a los novios sin parar, pues llegó un momento en el baile en el cual todos querían bailar con los protagonistas, y habían pedido al DJ que pusiera música para ello.

—Me apuesto un pecho a que yo sé QUÉ están haciendo. —Rose le susurró a Alice.

—Y no lo pierdes…—Contestó la embarazada negando para sí, sin dejar de mirar a Kate. —Son increíbles…ni siquiera en su propia boda…—Rodó los ojos.

—Mamá… ¿Te ha dicho Edward donde estaban?—Esme negó encogiéndose de hombros.

—Tampoco se me ha ocurrido preguntar hija. Estarán en la cabaña.

—¡No!—Jacob aclaró el punto. —La cabaña está vacía.

En la entrada del al terraza del restaurante iluminado por las bombillas blancas, aparecieron los novios cogidos de la mano, con las mejillas coloreadas y el pelo no precisamente preparado para tal evento. Se quedaron petrificados al ver que todo el mundo les miraba.

Jasper se reía con Emmet y Vasu apoyados en una mesa. Kate perpleja porque no había duda alguna de lo que acababan de hacer, Rose y Alice chocaron las palmas como si hubieran ganado una apuesta, y los padres de Edward junto con el resto se miraron extrañados.

Edward y Bella se miraron y al verse con las ropas tan arrugadas y el pelo no tan peinado como antes de su huida se echaron a reír.

—¡Qué siga la fiesta!—Garrett hizo un gesto al Dj y la música para bailar en parejas comenzó, este no perdió comba y cogió del brazo a una anonadada Kate que no dejaba de mirar a su hermano, para llevársela a la pista y bailar con ella.

Las parejas se fueron formando y Edward tiró del brazo de Bella para que le acompañara con él. Esta echó un vistazo a Antía desde la distancia y tras comprobar que estaba tranquila se dejó arrastrar por su marido, y se envolvió en sus brazos.

—No tenéis remedio. —Rose se aproximó con Emmet durante el baile y les habló haciéndose la ofendida.

—Es cierto, no lo tenemos. —Edward le sonrió pícaro. — A nosotros es que nos ponen las bodas. —Le dijo sin que nadie más se enterara.

Rose abrió la boca en sorpresa y le miró parpadeando.

—A mi también muñeca. —Emmet le susurró al oído y esta se sonrojó para volverse y mirarle de frente.

—¿Nos ponen las bodas?—Bella le preguntó al oído.

—A mi definitivamente eres tú quien me calienta: en bodas, en la playa, en la cama, en la ducha, en el coche… —Bella sintió como se le erizó el vello de la nuca.

Y  los invitados solo contemplaban una pareja tremendamente feliz susurrándose al oído mientras el novio alzaba a su esposa y le daba vueltas en el aire.

FIN

6 respuestas a #51#

  1. Elizabeth dijo:

    ¡¡Hola Anaidam!!

    Te escribo para informarte que ya terminé de leer tu fic.
    Me ha gustado mucho, y gracias por compartir tu imaginacion y tus ideas locas con los demás.
    Lo que más me ha gustado ha sido las conversaciones graciosas que tienen aqui los personajes, y Jacob y Vadu, esos son unos de mis favoritos jajajaaja.
    Decirte que Bella tuvo bastante coraje para enfrentar la situación en el estado en el qe estaba. Y cuando Kate fue a hablar con James después de lo sucedido… y encontrarlo así…. fue realmente repugnante. ¿Al final Kate y Garret acabaran juntos?
    Sofia es un amor de sobrina, me encanta. y la familia que han formado Edward y Bella… joe, que envidia, y ya me gustaría a mí vivir en una isla así.
    He disfrutado leyéndola en tan solo unos días, y me ha encantado 😉 Ahora estoy deseando que subas más capítulos de tu nueva historia, porque taaan lento? 😦

    PD: en el capítulo 27 para ir al capítulo 28, al pinchar el 28 al final de la página, me lleva de nuevo al capítulo 27, y en el 38 creo que lo mismo 😉 Lo digo por si no lo sabías ^^

    Un besito y nos leemos pronto!!!!!!

    Le gusta a 1 persona

    • anaidam dijo:

      Joer, se me ha borrado la respuesta…
      Gracias por hacerme saber que has disfrutado con la historia, JAcob y Vasu son geniales, yo les quiero mucho, la verdad, dan ganas de irse allí solo por compartir con ellos.
      Yo espero que KAte esté con Garret, porque ella se lo merece, después delo que pasó con el hdp de James necesita conocer a alguien bueno y Garret lo es.
      Gracias por lo de los enlaces, los he comprobado y ya los he corregido, eres un amor!!
      Y lo de actualizar más rápido en PPF no se puede, porque si lo hiciera llegaría un momento en que me quedaría sin capítulos de reserva y tardaría mucho en actualizar al tener que escribir con presión.

      Besoides !! nos seguimos leyendo!!

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  2. Laura dijo:

    Diosss !! Por fin !! Leí esta historia hace ya bastante y la perdí no me acordaba de como se llamaba y ahora que por fin la encuentro después de tanto … sigue estando increíble me encanta (L)

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  3. Erika Martínez Vilchis dijo:

    Saludos Anaidam:
    CA-RA-M-BA!!! Esta historia es realmente increible y adictiva jajaja la eh leido en tan solo 3 dias jaja y que decirte de los otros fics de crepúsculo que escribiste como el de Presente, Pasado , Facebook. Y el de Aprendiendo juntos que igual lei creo que hasta en menos tiempo. Los 3 me han dejado maravillada te juro que llore, reí , y sentí envidia jaja de ciertos momentos solamente (entre bella y edward claro esta jajaja) pero créeme llore como nunca y reí igualmente sobre todo en aquella borrachera entre alice y bella y en el intento de conservar la calma de edward con el anuncio de que su bebe estaba por nacer. Te diré que amo estas historias y ojalá no sean las ultimas que escribas con estos personajes y muy aparte quiero también decirte que eres una gran escritora y que tienes una habilidad increíble. Espero volver a leerte pronto me eh quedado fascinada con tus distintas maneras de contar una historia me declaro una fan tuya jaja un abrazo 🙂

    Le gusta a 1 persona

    • anaidam dijo:

      Vaya sorpresa!! hacía tiempo que no recibía coment en is fics.
      Lo primero muchísimas gracias pro dejar tus impresiones, me encanta que hayas disfrutado tanto con mi inaginación desbordante.
      Lo segundo es una mala noticia: ya no escribo más historias del fandom de Crepusculo, en realidad de ningún fandom. He autopublicado mi primera novela: Noches sin Luna, y me estoy dedicando a escribir historias propias.
      Si te apetece pasarte por mi nuevo blog, aquí te dejo el link:
      http://anaidam31.wix.com/ana-idam#!noches-sin-luna/mainPage

      Un abrazo y muchísimas gracias de nuevo.

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